Google no quiere a las webs de pacientes

por | 4 Oct 2018

Siempre os digo que el paciente es el último mono, que eso de que es el centro del sistema sanitario es de “boca hacia fuera”, una mera frase que queda muy bien pero que no es más que marketing sanitario.
Pues bien, hasta el rey de reyes de internet, esto es Google, ha venido a confirmarlo este verano que estamos a punto de acabar. Os pongo en antecedentes…

¿Qué es el SEO?

SEO es la abreviatura del inglés de Search Engine Optimization o, en castellano, “Optimización de Motores de Búsqueda”.
En conclusión, es un conjunto de acciones enfocadas a mejorar la posición del sitio web en los resultados de búsqueda para las consultas con el fin de aumentar el tráfico web.
Cuanta más alta sea la posición en estos resultados de búsqueda en teoría, mayor número de visitantes llegarán a ella desde los motores de búsqueda. Ya que la gente en general, no pasa más allá de la segunda página de resultados en Google.
Es muy importante tener claro que el SEO se refiere a los resultados orgánicos, esto es, no pagados. A la opción complementaria (pagar un coste por clic para ocupar los primeros lugares para una búsqueda determinada) se le conoce como SEM o “Search Engine Marketing”.
Saber en qué se basa Google para posicionar estas páginas es, en ocasiones, un gran misterio y los profesionales del sector tienen que lidiar con los cambios del algoritmo de búsqueda que realiza Google constantemente.

El algoritmo de posicionamiento de Google

Este no es un blog de posicionamiento web, de monetización, ni nada por el estilo, por lo tanto, no nos vamos a meter en cuestiones técnicas, pero si vamos a decir que el algoritmo de Google es la forma que tiene el buscador de posicionar las páginas ante una búsqueda, es decir, es lo que decide si tu web sale primera, segunda o en la página dieciocho. Como en todo algoritmo, estamos ante una fórmula matemática. Esa fórmula matemática posee infinidad de parámetros que evalúan cada sitio web y además, está viva, porque cambia más de 500 veces al año adaptándose a los nuevos parámetros metidos por los ingenieros y las cabezas pensantes de la multinacional californiana. Normalmente, los cambios más potentes suelen ser dos al año: una en agosto y otra en febrero/marzo.
Hay infinidad de parámetros que se tienen en cuenta para que una página web posicione “alto” en Google: redes sociales, antigüedad del dominio, palabras clave, velocidad de carga, actualizaciones, y un sinfín de cuestiones más (varios cientos de ellas, unas conocidas y otras no tanto), pero el factor más determinante es introducir contenido de calidad y si puede ser original. En esta última actualización han dado gran valor a la reputación digital: Reputación medida en mayor parte, por la calidad de los enlaces de otras webs hacia tu blog. Es decir, y por poner un ejemplo, Google da más importancia a que te enlacen desde la web del Colegio Oficial de enfermería de Madrid que tiene 7 visitas diarias, a que te enlacen desde la web de ForoCoches con 200.000 visitas diarias.

Páginas YMYL

En agosto Google realizó una de las actualizaciones “más cañeras” de los últimos tiempos. La nueva actualización del algoritmo hace su enfoque en las webs conocidas mediante las siglas en inglés YMYL que abrevian Your Money or Your Life, que viene a traducirse más o menos como “Tu dinero o tu vida”.
En detalle, este tipo de sitios considerados YMYL son aquellas páginas que tienen información básica que se considera sensible para el lector, ya que pueden afectar directamente a su salud física, mental y también estado financiero. Por todo esto se está llamando de manera informal a esta actualización, como la “actualización médica” (medical update).

Ranking E-A-T

Google ha realizado también una actualización de la guía de calificadores o Google Quality Rater Guidelines como se conoce en inglés, usando como herramienta el ranking E-A-T para diferenciar cuando una página web es YMYL y cuando no.
Detalladamente, el ranking E-A-T basa sus siglas en los términos en inglés de Expertise, Authoritativeness y Trustworthiness, los cuales se traducen de manera literal como Experiencia, Autoridad y Confianza que pueda tener un sitio web o no, en relación a su propósito, contenido principal y su enfoque y calidad, información del creador de los contenidos y reputación del mismo y de la plataforma. Vamos que según evalúen la calidad, la confianza y quien seas tú subirán más o menos tu web.
Según Google, “la actualización de agosto del algoritmo busca impulsar sitios y páginas con información fidedigna, de calidad, comprobada y de fuente especializada y real” y “beneficiar a las páginas que anteriormente no recibían la suficiente recompensa”.

Mi caso como ejemplo

Os pongo el ejemplo de mi blog, yo tenía una media de 2500 visitantes diarios que habían bajado un poco al migrar de Blogger a WordPress, cosa normal por otra parte hasta que se estabilizara, pero con la entrada del algoritmo de agosto la media ha bajado a menos de 500 visitantes diarios. La razón es muy sencilla, mi web para muchas palabras clave era la primera en Google (urología, piedras riñón, catéter doble jota, litiasis, etc.) y ahora ha sido penalizada bajando muchísimas posiciones, incluso dejando de estar en las primeras páginas.
El motivo de esto es simplemente porque no soy un medio de comunicación, una clínica, una asociación de salud, un médico, un colegio oficial, un influencer, etc. A las pruebas me remito, si ahora buscas las keywords “catéter doble jota” ya no aparezco el primero, pero lo chocante es que tres de las webs que salen las primeras (en rojo) me referencian o tienen enlaces a mi blog ¡alucinante!

En la parte opuesta están todas las webs de médicos, centros sanitarios, periódicos, etc. Simplemente un ejemplo, la página de infosalus del grupo Europa Press ha subido un 115%, porque viene abalada por la reputación del grupo digital.

Acreditaciones

Existen muchos certificados que dan acreditación de fiabilidad a las webs de salud. Con diferencia la más extendida y que mayores controles impone es la de HON (Health on the Net Foundation), que además es de pago cuando alcanzas ciertas visitas en tu web. A mi me cuesta la friolera de 160€ al año (que pago de mi bolsillo) solo por dar confianza, fiabilidad y para ayudar de modo altruista. ¿De qué sirve todo esto? Ya ha habido muchos debates en Internet (blogs, redes sociales, etc.) sobre que aportan estos sellos… visto lo visto, está claro que nada.

Conclusiones

Lo que está claro es que Google ha puesto el listón muy alto y ha penalizado los sitios donde se habla de contenido médico. Dicen que este debería de ser redactado por personas u organizaciones acreditadas, pero ¿qué pasa cuando se habla desde el punto de vista del paciente?, ¿de qué sirve hablar con información basada en la evidencia?
Si eres médico o periodista y hablas de pseudociencias tienes más fiabilidad para Google que si eres un paciente y hablas de tu enfermedad. Así nos va…
Está claro que los Quality rater que son personas que valoran las webs para Google no tienen en cuenta a los pacientes, ni su opinión ni siquiera sus referencias. Les vale más un título universitario o que seas un medio de comunicación. Claro está que una posible solución sería falsear los datos de autoría, pero que se gana con eso… ser como ellos.
Google espera que la persona que da consejos sobre salud, o sobre finanzas, dispongan de una acreditación académica y profesional que garantice que lo que está afirmando tiene “verdad”. Está claro que lo que decimos los pacientes no debe ser verdad (por lo menos a título personal, si eres de una asociación de pacientes legalmente constituida sí te tienen en cuenta… aunque digas auténticas burradas).
Que difícil es ser paciente, contar tus vivencias y hablar de medicina basada en la evidencia… Ni Google nos quiere.

Compártelo


Posts anteriores



Mis redes sociales:

Visitas totales

Suscríbete!

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies. También cumplimos con la nueva ley de Protección de Datos y la RGPD

ACEPTAR
Aviso de cookies