Últimamente han proliferado mucho
los anuncios de las ecografías en 4D (abreviatura de 4 dimensiones) y aunque su
uso más común, es en ginecología y obstetricia (concretamente para ver el bebé durante el
embarazo), también se utilizan para otros exámenes, por ejemplo
urológicos.

Realmente escribo este post
porque ya en mi twitter he comentado en varias ocasiones que se está empleando mal el término ecografía en 4D,
por no decir, que las ecografías en 4D no existen como tales. Por lo menos, como claramente diferenciadas (físicamente hablando) de las 3D.

Para llegar a esta conclusión,
hay que partir de cuáles son las dimensiones del espacio. Eso que nos enseñaban
en el cole y el instituto de los ejes X, Y y Z. En palabras burdas, el ancho,
profundo y alto. No hay objeto real que tenga ni menos, ni más de 3 dimensiones (a priori).

 

Por lo tanto, la ecografía
realista sería la que permite ver en 3D, esto es, de manera volumétrica.
 

Hasta hace unos años, la
tecnología no permitía observar en 3D a través del ecógrafo, con lo que se
utilizaban ecografías en 2D (dos dimensiones o bidimensionales), que eran,
o mejor dicho son, (porque siguen utilizándose) una plasmación en plano de lo
que realmente es tridimensional/volumétrico. Es decir, una representación
gráfica en dos ejes (X e Y) de lo que realmente tiene tres ejes (los mentados
X, Y e Z). Las ecografías en 2D siguen siendo las que se realizan normalmente
en la clínica u hospital para realizar un diagnóstico común y se caracterizan
porque las imágenes son planas, no tienen profundidad.

Con la evolución tecnológica, desde
finales de los años 80 y principios de los 90, se desarrollaron ecógrafos y software
de tratamiento de imágenes que permitían captar las imágenes en sus tres
dimensiones y empezaron a utilizarse las ecografías en 3D. La ecografía
en 3D se basa en el mismo principio básico de los ultrasonidos, incorporando
también la medida del volumen frente a la ecografía realizada en dos planos.

Es obvio, que lo que comento aquí
arriba es fundamentalmente aplicable a la pantalla del ecógrafo/ordenador, porque si ya
es difícil hacer la renderización en 3 dimensiones en la pantalla, más difícil
es plasmarla en papel cuando se imprimen las “fotos”. Realmente hay que tener “un
poco de imaginación” para ver las tres dimensiones, sobre todo en una hoja, que por definición, es de dos dimensiones.

Hasta aquí lo que es relativo al
espacio Euclídeo, que por no meterme en temas complejos de física, sería lo que
es representable de manera tridimensional, que es tal como vemos nosotros las
cosas. Entonces ¿Cuál es la 4D (cuarta dimensión)?. Habría dos
respuestas posibles a esta pregunta:
–        Que la cuarta dimensión sea el tiempo (t), cosa
ampliamente explicada en física en la Teoría de la Relatividad de Einstein. Admitiríamos
pulpo si en las ecografías 2D y 3D no se hubiera usado nunca el componente
temporal, pero no es así. En la mayor parte de las ecografías 3D y muchas de
las 2D se usa el tiempo. De hecho graban secuencias incluso a modo de video, con
lo que clarísimamente interviene el tiempo.
–       Que la cuarta dimensión sea una “nueva”
dimensión espacial en el mundo de las n-dimensiones. Esta es una teoría
matemática basada en la representación de figuras que van más allá de las tres
dimensiones volumétricas como el teseracto o hipercubo (en la figura). A día de hoy, es
totalmente imposible asemejar una figura humana a estas figuras. Es un poco
difícil de explicar en palabras, pero queda descartado que la 4D de los
ecógrafos sea esto. 
 
 
La conclusión está clara, no está correctamente utilizado el
concepto 4D
cuando hablamos de las ecografías, ya que sólo podría referirse al
añadido temporal y ese ya se aplicaba en las 2D y 3D.
No obstante, podemos hacer una serie de apreciaciones
adicionales para los más puristas:
–       Para los que dicen que las ecografías en 2D no
tienen o tenían el componente temporal, simplemente hay que decir que se
muestran en un monitor en tiempo real, aunque la imagen será borrosa si el feto
(en caso de ser ginecológica) se está moviendo. Por eso, el doctor puede
realizar varios intentos antes de captar una imagen adecuada para poder
imprimir, con lo que hay t (tiempo) claramente. Que en un monitor se vean las
imágenes planas y en blanco y negro, y en la ecografía impresa en papel
evidentemente también se vean imágenes fijas, planas y en blanco y negro, no
significa que no tengan componente temporal como he dicho.
–      
Muchas veces se asocia 4D con ecografías de
mayor resolución o calidad, debido a la evolución tecnológica. ¿Por qué no la
llaman simplemente “evolucionada”, “mejorada”, “de mayor calidad”? en lugar de
utilizar una terminología (4D) que lleva claramente a confusión.
–        Si como muchos dicen, las ecografías en cuatro dimensiones, son un vídeo de la ecografía,
es decir, una ecografía en 3D pero grabada y vista a tiempo real. ¿Por qué no
lo llaman vídeo de ecografía en 3D?.
–       Los servicios médicos que dicen que la ecografía
4D tiene más volúmenes por segundo que la 3D (suelen hablar a partir de 40)
vuelven a mezclar el concepto de video con el de ecografía, pero eso no las
hace 4D, simplemente hace que los movimientos se observen menos pausados y más
reales, como si viéramos una peli… pero no es 4D!!!
Como curiosidad, ahora con las nuevas impresoras 3D, han
aparecido empresas que venden replicas impresas de tu feto en 3D a partir de tu ecografía. Por cierto vuelve a ser una incongruencia porque imprimen en 3D a
partir de un 4D… mmmm
 
Está claro que los últimos avances en radiodiagnóstico son y
serán muy importantes para todos. Pero aunque no tanto, también es importante
llamarlos de manera correcta o cuanto menos no inducir a falsas expectativas o
interpretaciones.

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